Un techo que da forma a toda la casa

    Características
Una vivienda de dos plantas construida bajo un techo inclinado que se convierte en lo primero que llama la atención. Sus distintas partes, con pendientes y alturas diferentes, se extienden y forman bordes anchos que dan sombra a las paredes y muestran, desde la calle, un estilo moderno y tranquilo.

Dos materiales principales forman la fachada: paredes de color gris oscuro que rodean las ventanas más grandes, y superficies claras en blanco o beige que hacen ver el conjunto más liviano. Se suma a esto un cuerpo cubierto en piedra, ubicado en uno de los extremos, que sube desde la base hasta terminar en una chimenea también cubierta en piedra. Este elemento vertical funciona como punto de atención, un cambio de textura que rompe la superficie lisa de las paredes y le da al conjunto una sensación de firmeza.

Las grandes ventanas de piso a techo, cubiertas por cortinas ligeras, dejan que la luz se vea desde afuera durante la noche. Al atardecer, los cuartos interiores se ven iluminados con calidez y contrastan con el cielo azul, haciendo que la fachada se vea casi transparente. Durante el día, esas mismas ventanas dejan entrar bastante luz natural, gracias a que la casa está ubicada de forma que aprovecha los árboles del entorno sin perder claridad en los espacios sociales de planta baja.

Dos niveles conectados de forma clara organizan cómo se usa el espacio: la planta baja se abre hacia el jardín y la entrada de vehículos, mientras que la planta alta tiene un balcón con baranda de metal que extiende los dormitorios hacia afuera. Bajo un techo pequeño sostenido por un soporte de madera colocado en diagonal se ubica la entrada principal, un detalle que da calidez y repite, con su propia forma inclinada, el mismo estilo del techo general. Esa misma idea se repite en una estructura de madera ubicada en la planta alta, que filtra la luz sobre una de las terrazas.

Los colores simples, como el gris, el blanco y el tono cálido de la madera, forman una combinación que no se pelea entre sí, dejando que el verde intenso del jardín sea el contraste más vivo. El jardín cumple aquí un papel importante: arbustos podados en forma de escalón, plantas de hojas rígidas tipo agave, lavandas y flores rosadas acompañan el camino de entrada, mientras varias filas de cipreses forman un fondo natural y dan sensación de privacidad frente a lo que rodea la casa. Un camino de piedritas, marcado por bordes de concreto, lleva tanto a la entrada peatonal como al espacio de estacionamiento, sin que los autos se vean mal junto al jardín.

Formas que avanzan y retroceden dan forma a todo el diseño, junto con techos que cambian de altura y dirección y bordes que evitan que la fachada se vea plana o repetida. El resultado es una casa que se ve como un grupo de partes conectadas entre sí, cada una con su propio carácter, pero unidas por el mismo techo y los mismos materiales en todo el conjunto.

Piedra, madera y vidrio se combinan aquí con cuidado, rodeados de un jardín pensado con la misma atención que el resto de la casa. Al final, es una vivienda que se relaciona tanto con lo que la rodea como con quienes la habitan.

  Ubicación
Guaranda, provincia Bolívar.
  Tipo
Vivienda unifamiliar.
  Área de construcción
270 m².
  Año

2026.

EXTERIOR

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